
Quien me conoce sabe que soy de tendencia natural al pesimismo. De hecho, siempre he estado de acuerdo con esa máxima que viene a decir que un optimista no es más que un pesimista mal informado,… o algo así.
Sin embargo, por una vez y sin que sirva de precedente, puedo decir que estoy optimista. Y ¡¡¡asómbrense!!! estoy optimista con los cambios de gobierno de Zapatero. Quien me conozca, o simplemente quien lea este blog, ya sabrá que no soy de los de la loa fácil a ZP. Mejor dicho, que no soy de los de la loa (ni fácil ni difícil a ZP) Es más, considero que hace apenas una semana era un cadáver político por el que nadie daba un chavo.
Sin embargo, en pocos días, y acuerdo presupuestario con EAJ-PNV mediante (acuerdo cuyo análisis me da mucha pereza y me coloca ante mis propias miserias porque me parece bueno y malo al mismo tiempo, ¡enfin!) Zapatero se ha puesto en pie, ha cambiado a medio gobierno y se ha propuesto vendernos una especie de “volvamos a empezar de cero”. Quiere iniciar una especie de minilegislatura tratando de olvidar lo hecho. Y para eso, nuevas caras para ¿nuevos tiempos?
Sin entrar a valorar detalles del todo kafkianos como que la señorita Pajín sea ministra (me da igual de qué) percibo nuevos aires respecto al dichoso tema vasco. El fin de ETA es, ahora mismo, la única oportunidad del PSOE para presentar algún logro vendible de cara a las próximas elecciones generales, puesto que lo de la recuperación económica y el descenso del paro tiene pinta de que va a ir lento. Muy lento.
En esa nueva estrategia, entiendo, habría que leer no sólo el nombramiento de Jáuregui como ministro, sino también la acumulación de funciones y responsabilidades en Rubalcaba (ninguno de los dos me gustan), la reciente entrevista de Arnaldo Otegi en El País o las recientes declaraciones de Zapatero diciendo que los pasos dados por la izquierda abertzale son insuficientes por el momento, pero que no caerán en saco roto. La izquierda abertzale ha empezado a hacer los deberes que tenía pendientes. Esperemos que el Gobierno ZP haga lo propio.
Sin embargo, por una vez y sin que sirva de precedente, puedo decir que estoy optimista. Y ¡¡¡asómbrense!!! estoy optimista con los cambios de gobierno de Zapatero. Quien me conozca, o simplemente quien lea este blog, ya sabrá que no soy de los de la loa fácil a ZP. Mejor dicho, que no soy de los de la loa (ni fácil ni difícil a ZP) Es más, considero que hace apenas una semana era un cadáver político por el que nadie daba un chavo.
Sin embargo, en pocos días, y acuerdo presupuestario con EAJ-PNV mediante (acuerdo cuyo análisis me da mucha pereza y me coloca ante mis propias miserias porque me parece bueno y malo al mismo tiempo, ¡enfin!) Zapatero se ha puesto en pie, ha cambiado a medio gobierno y se ha propuesto vendernos una especie de “volvamos a empezar de cero”. Quiere iniciar una especie de minilegislatura tratando de olvidar lo hecho. Y para eso, nuevas caras para ¿nuevos tiempos?
Sin entrar a valorar detalles del todo kafkianos como que la señorita Pajín sea ministra (me da igual de qué) percibo nuevos aires respecto al dichoso tema vasco. El fin de ETA es, ahora mismo, la única oportunidad del PSOE para presentar algún logro vendible de cara a las próximas elecciones generales, puesto que lo de la recuperación económica y el descenso del paro tiene pinta de que va a ir lento. Muy lento.
En esa nueva estrategia, entiendo, habría que leer no sólo el nombramiento de Jáuregui como ministro, sino también la acumulación de funciones y responsabilidades en Rubalcaba (ninguno de los dos me gustan), la reciente entrevista de Arnaldo Otegi en El País o las recientes declaraciones de Zapatero diciendo que los pasos dados por la izquierda abertzale son insuficientes por el momento, pero que no caerán en saco roto. La izquierda abertzale ha empezado a hacer los deberes que tenía pendientes. Esperemos que el Gobierno ZP haga lo propio.
Ahoa bete hortz geratu naiz. Pero bueno, Euli, algo grave te está ocurriendo este halo de optimismo no te pega nada. Tú y yo que siempre hemos sido de los que no tenían ninguna confianza en el ser humano (incluimos a ZP y demás personajes en esta categoría, sí a Pajín también). Bueno, me temo que no durará como dice el refrán o lo que sea, SEguro que viene uno y lo jode.
ResponderEliminarQue sepas que no te voy a perdonar en la vida que me hagas decir lo que voy a decir mwahahahaha
ResponderEliminarLa crisis no remonta pero cualquier descenso en el paro, cualquier subida -porque es justo y necesario que dicen algunos a los que luego crucifican-la pueden vender como propia... Punto número 1 para el nuevo gobierno...
Punto número 2: Cameron acaba de mostrarle al mundo lo que un gobierno conservador hace con una crisis. Había que tomar medidas, y no me gustan, pero tampoco me parecen el apocalipsis, los sindicatos han de ser de clase, no de trabajadores, con cinco millones de parados no puedes mantener unos ""privilegios"" (cursiva y comillas) de los que sí tienen trabajo.
Punto número 3: lo siento en el alma pero el problema vasco si ETA no mata, sólo importa a los vascos, que fuera de allí cada uno tiene lo suyo. Y reconozcamos que una de las virtudes de Zp (quizá la única) es que no se arroga para sí, como hace el PP, los éxitos de la lucha antiterrorista (y ya me callo que si no blogger me castiga)